Hacia un nuevo modelo energético más sostenible

Las ciudades son responsables del 70 % de las emisiones de CO2 que se generan en el mundo y son especialmente vulnerables a los efectos del cambio climático por la elevada densidad de población y de servicios que concentran. Así, las ciudades son parte del problema, pero también parte imprescindible de la solución.

El actual modelo energético se basa en el consumo de energía de origen fósil, que debe importarse, y es una de las principales fuentes de emisiones de gases de efecto invernadero. En cambio, la energía generada a partir de recursos locales (renovables y residuales) representa solo el 2 % del total que se consume en la ciudad.

Barcelona es una ciudad con una larga tradición en la lucha contra el cambio climático, y desde el año 2002 ha ido desarrollado diversas actuaciones de planificación con el objetivo de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, aumentar la generación de energía renovable y local, mejorar la eficiencia energética y adaptarse a los impactos esperados.