8 Noviembre, 2018 - 15:10

Derechos energéticos. El segundo Congreso Catalán de Pobreza Energética debate las causas del problema y analiza el estado de los derechos energéticos de la ciudadanía.

Al principio del 2017 se calculaba que en Barcelona había 170.000 personas que tenían problemas para pagar la factura de la luz, el gas o el agua. Casi dos años después, esta cifra se ha reducido en un 30 % gracias al servicio y la atención de los puntos de asesoramiento energético (PAE) y a la creación de una red comunitaria en los barrios para detectar casos de pobreza energética entre el vecindario. El segundo Congreso Catalán de Pobreza Energética reflexiona sobre las causas estructurales de este problema para encontrar soluciones y garantizar los derechos energéticos de la ciudadanía.

Los puntos de asesoramiento energético nacieron en el 2017 para defender los derechos energéticos de la ciudadanía y reducir el número de vecinos y vecinas en riesgo de vulnerabilidad energética.

En el 2018 los PAE han doblado la atención con respecto al 2017 y han ampliado los servicios para promover el ahorro y la eficiencia energética, tramitar ayudas y asesorar sobre la autogeneración de energía con placas fotovoltaicas desde los hogares y sobre los trámites necesarios para pedir ayudas para generar energía solar, entre otros. También se ha reforzado la sensibilización sobre la pobreza energética de los diferentes agentes de la red comunitaria de los barrios mediante la difusión de información; la formación de las asociaciones, los comercios, las entidades y los equipamientos, y el despliegue de convenios específicos para detectar casos de pobreza energética junto con los Bomberos de Barcelona, los centros de atención primaria (CAP) o el servicio de ayuda a domicilio.

Hasta hoy, este servicio, pionero en Cataluña, ha permitido lo siguiente:

  • Atender a cerca de 50.000 personas.
  • Evitar 10.000 cortes de suministro.
  • Ahorrar 110.000 euros a las familias con la reducción de la potencia eléctrica.

Mujeres, inquilinas y en paro

Las principales causas de la pobreza energética son el precio de los suministros básicos, la calidad arquitectónica de la vivienda y la situación socioeconómica de las personas. Barcelona, según el estudio “Indicadores municipales de pobreza energética en la ciudad de Barcelona”, el perfil más numeroso (67,9 %) de personas que viven en situación de pobreza energética son mujeres, están en el paro, viven en régimen de alquiler y manifiestan principalmente problemas para hacerse cargo de la factura de la luz. Por distritos, la pobreza energética sigue la distribución socioespacial de otras formas de pobreza y desigualdad. Así, Ciutat Vella y la periferia norte, Nou Barris, Horta-Guinardó y parte de Sant Andreu son las zonas con más afectación.

Durante dos días el segundo Congreso Catalán de Pobreza Energética, profundiza en las causas estructurales de este problema y la situación actual de los derechos energéticos en el ámbito local y europeo. Un espacio de encuentro y reflexión para que las entidades sociales, ambientales, expertos y representantes de diferentes administraciones locales colaboren en la investigación de soluciones efectivas a corto y medio plazo.

También se ha instalado un punto de asesoramiento energético para informar y empoderar a la ciudadanía en relación con los derechos energéticos y las medidas para reducir el coste de la factura de la luz, el agua y el gas.