19 September, 2018 - 13:47

Derechos energéticos. Segunda edición, durante el 8 y el 9 de noviembre, del congreso catalán sobre este problema, centrada en plantear estrategias conjuntas en la defensa de los derechos energéticos.

El II Congreso Catalán de Pobreza Energética se celebrará el 8 y el 9 de noviembre y reunirá diferentes entidades y ayuntamientos para debatir y promover acciones conjuntas con el fin de combatir la pobreza energética, que afecta a más de 170.000 personas en Barcelona. Durante los dos días del congreso, habrá un punto de asesoramiento energético en el Centro Cívico Cotxeres de Sants para aconsejar y orientar a la ciudadanía sobre el ahorro energético y la defensa de los derechos energéticos.

La segunda edición del Congreso Catalán de Pobreza Energética profundizará en las causas estructurales de la pobreza energética y el estado actual de los derechos energéticos. Durante dos días, entidades y administraciones municipales propondrán soluciones y estrategias conjuntas para abordar de una manera más efectiva los principales problemas relacionados con la pobreza energética, como el aumento del precio de la energía, el estado de las viviendas construidas sin criterios de eficiencia energética o la situación socioeconómica de las familias.

En Barcelona hay 170.000 personas que tienen problemas para pagar la factura de la luz, del gas o del agua. Según el estudio “Indicadores municipales de pobreza energética en la ciudad de Barcelona”, el perfil más numeroso de personas que sufren pobreza energética (67,9 %) son mujeres desempleadas que viven en régimen de alquiler y que manifiestan principalmente problemas para hacerse cargo de la factura de la luz.

Un punto de asesoramiento energético en el congreso

Durante los dos días del congreso, el 8 y el 9 de noviembre, se instalará un punto de asesoramiento energético para informar y empoderar a la ciudadanía en relación con sus derechos energéticos. En toda la ciudad hay once puntos de este tipo, que ofrecen una atención personalizada para reducir el gasto en luz, agua y gas, optimizar los servicios, mejorar la eficiencia energética del hogar y realizar gestiones con las compañías.

Las personas que no pueden pagar las facturas de luz, agua o gas, así como todas las que necesitan que las orienten o las acompañen a la hora de efectuar trámites, pueden dirigirse al punto de asesoramiento energético más próximo a su domicilio.